Crecimiento Prostático: lo que todo hombre debe saber
El crecimiento prostático es una condición frecuente en los hombres, especialmente a partir de los 40–50 años. Aunque suele generar preocupación, en la mayoría de los casos no se trata de cáncer, sino de un proceso natural asociado al envejecimiento. Entender qué es, por qué ocurre y cómo se puede tratar es clave para mantener una buena calidad de vida.
¿Qué es la próstata y cuál es su función?
La próstata es una glándula del tamaño de una nuez ubicada debajo de la vejiga y delante del recto. Su función principal es producir parte del líquido seminal, el cual protege y nutre a los espermatozoides.
A medida que el hombre envejece, esta glándula puede aumentar de tamaño y presionar la uretra (el conducto por donde sale la orina), lo que provoca diversos síntomas urinarios.
¿Qué es el crecimiento prostático?
El crecimiento prostático, conocido médicamente como hiperplasia prostática benigna (HPB), es el aumento no canceroso del tamaño de la próstata.
Es una condición muy común:
- Más del 50 % de los hombres mayores de 50 años la presentan.
- Hasta el 80 % de los hombres mayores de 70 años tienen algún grado de crecimiento prostático.
Principales síntomas
Los síntomas pueden variar de leves a severos y suelen aparecer de forma gradual:
- Dificultad para iniciar la micción
- Chorro de orina débil o interrumpido
- Sensación de no vaciar completamente la vejiga
- Aumento de la frecuencia urinaria, especialmente por la noche (nicturia)
- Urgencia para orinar
- Goteo después de orinar
👉 Es importante destacar que la intensidad de los síntomas no siempre está relacionada con el tamaño de la próstata.
¿Por qué ocurre el crecimiento prostático?
Aunque la causa exacta no está completamente definida, se asocia principalmente a:
- Cambios hormonales relacionados con la edad
- Aumento relativo de estrógenos en el hombre adulto
- Factores genéticos
- Estilo de vida sedentario
- Sobrepeso y mala alimentación
Diagnóstico
El diagnóstico suele incluir:
- Historia clínica y evaluación de síntomas
- Tacto rectal
- Análisis de sangre (PSA)
- Estudios de orina
- Ultrasonido prostático
- Estudios de flujo urinario (uroflujometría)
Un diagnóstico oportuno permite evitar complicaciones como infecciones urinarias, retención urinaria o daño renal.
Opciones de tratamiento
El tratamiento depende de la severidad de los síntomas:
- Vigilancia activa
En casos leves, solo se da seguimiento y se recomiendan cambios en el estilo de vida.
- Tratamiento farmacológico
- Alfa bloqueadores (mejoran el flujo urinario)
- Inhibidores de la 5-alfa reductasa (reducen el tamaño prostático)
- Tratamiento quirúrgico
Indicado cuando hay síntomas severos o complicaciones. Existen técnicas mínimamente invasivas y cirugías tradicionales.
Cambios en el estilo de vida que ayudan
- Mantener un peso saludable
- Realizar actividad física regularmente
- Reducir consumo de alcohol y cafeína
- Evitar líquidos antes de dormir
- No retrasar la micción
- Llevar una dieta rica en frutas, verduras y grasas saludables
¿Cuándo acudir al médico?
Se recomienda acudir al especialista si:
- Hay dificultad persistente para orinar
- Se presentan infecciones urinarias frecuentes
- Hay dolor, sangre en la orina o retención urinaria
- Los síntomas afectan la calidad de vida