Amor, placer y cuidado: lo que debes saber sobre las Enfermedades de Transmisión Sexual este 14 de febrero
El 14 de febrero suele asociarse con flores, cenas románticas, mensajes cursis y momentos de intimidad. Es una fecha que celebra el amor en todas sus formas, pero hay algo que pocas veces se menciona y que también es una forma profunda de amor: el cuidado de la salud sexual.
Hablar de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) no debería ser incómodo ni generar miedo. Al contrario, la información es una herramienta de protección, confianza y responsabilidad compartida.
¿Qué son las Enfermedades de Transmisión Sexual?
Las ETS son infecciones que se transmiten principalmente a través del contacto sexual sin protección: vaginal, anal u oral. También pueden transmitirse por contacto con sangre, de madre a hijo durante el embarazo o el parto, y en algunos casos por contacto directo con lesiones en la piel.
Lo importante es entender que cualquiera puede contraer una ETS, sin importar edad, género, orientación sexual o si se tiene una relación estable.
Las ETS más comunes
Algunas de las infecciones más frecuentes incluyen:
- Virus del Papiloma Humano (VPH): Muy común. Muchas personas lo tienen sin saberlo. Algunas variantes pueden causar verrugas genitales y otras están relacionadas con cáncer.
- Clamidia y gonorrea: A menudo no presentan síntomas, pero pueden causar infertilidad si no se tratan.
- Sífilis: Puede parecer una lesión leve al inicio, pero sin tratamiento puede afectar órganos vitales.
- Herpes genital: Produce ampollas dolorosas; no tiene cura, pero sí tratamiento para controlar brotes.
- VIH: Ataca el sistema inmunológico. Hoy en día, con diagnóstico temprano, las personas pueden llevar una vida larga y plena.
El problema del “no pasa nada”
Uno de los mayores riesgos alrededor de las ETS es la falsa sensación de seguridad:
“Me veo sano”,
“Es alguien de confianza”,
“Solo fue una vez”,
“No pasó nada”.
Muchas ETS no presentan síntomas durante meses o incluso años, lo que facilita su transmisión sin que nadie lo note. El silencio no protege; la información sí.
El autocuidado también es una forma de amor
Cuidarte no es desconfiar, es respetarte. Y cuidar a tu pareja no es falta de romanticismo, es responsabilidad emocional y física.
Algunas acciones simples que hacen una gran diferencia:
- Uso correcto y constante del condón
- Pruebas de detección periódicas, incluso en relaciones estables
- Comunicación abierta con la pareja sobre salud sexual
- Vacunación contra VPH y hepatitis B
- Evitar relaciones sexuales si hay lesiones, secreciones o molestias sin evaluación médica
Amor consciente este 14 de febrero
El verdadero acto de amor no es solo el momento íntimo, sino lo que haces antes y después: informarte, protegerte y cuidar de la otra persona.
Este 14 de febrero, además de regalar flores o chocolates, regálate algo más valioso:
salud, tranquilidad y responsabilidad compartida.
Porque amar también es prevenir.
Porque el placer y el cuidado no están peleados.
Porque cuando te cuidas, también estás diciendo “te quiero”.